martes, 13 de mayo de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
martes, 11 de marzo de 2014
viernes, 7 de marzo de 2014
Los locos son ellos...
Leopoldo María Panero 1948-2014
Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
te mataré mañana poco antes del alba
cuando estés en el lecho, perdida entre los sueños
y será como cópula o semen en los labios
como beso o abrazo, o como acción de gracias
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
y en el pico me traiga la orden de tu muerte
que será como beso o como acción de gracias
o como una oración porque el día no salga
te mataré mañana cuando la luna salga
y ladre el tercer perro en la hora novena
en el décimo árbol sin hojas ya ni savia
que nadie sabe ya por qué está en pie en la tierra
te mataré mañana cuando caiga la hoja
decimotercera al suelo de miseria
y serás tú una hoja o algún tordo pálido
que vuelve en el secreto remoto de la tarde
te mataré mañana, y pedirás perdón
por esa carne obscena, por ese sexo oscuro
que va a tener por falo el brillo de este hierro
que va a tener por beso el sepulcro, el olvido
te mataré mañana cuando la luna salga
y verás cómo eres de bella cuando muerta
toda llena de flores, y los brazos cruzados
y los labios cerrados como cuando rezabas
o cuando me implorabas otra vez la palabra
te mataré mañana cuando la luna salga,
y así desde aquel cielo que dicen las leyendas
pedirás ya mañana por mí y mi salvación
te mataré mañana cuando la luna salga
cuando veas a un ángel armado de una daga
desnudo y en silencio frente a tu cama pálida
te mataré mañana y verás que eyaculas
cuando pase aquel frío por entre tus dos piernas
te mataré mañana cuando la luna salga
te mataré mañana y amaré tu fantasma
y correré a tu tumba las noches en que ardan
de nuevo en ese falo tembloroso que tengo
los ensueños del sexo, los misterios del semen
y será así tu lápida para mí el primer lecho
para soñar con dioses, y árboles, y madres
para jugar también con los dados de noche
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.
y el primer somormujo me diga su palabra
te mataré mañana poco antes del alba
cuando estés en el lecho, perdida entre los sueños
y será como cópula o semen en los labios
como beso o abrazo, o como acción de gracias
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
y en el pico me traiga la orden de tu muerte
que será como beso o como acción de gracias
o como una oración porque el día no salga
te mataré mañana cuando la luna salga
y ladre el tercer perro en la hora novena
en el décimo árbol sin hojas ya ni savia
que nadie sabe ya por qué está en pie en la tierra
te mataré mañana cuando caiga la hoja
decimotercera al suelo de miseria
y serás tú una hoja o algún tordo pálido
que vuelve en el secreto remoto de la tarde
te mataré mañana, y pedirás perdón
por esa carne obscena, por ese sexo oscuro
que va a tener por falo el brillo de este hierro
que va a tener por beso el sepulcro, el olvido
te mataré mañana cuando la luna salga
y verás cómo eres de bella cuando muerta
toda llena de flores, y los brazos cruzados
y los labios cerrados como cuando rezabas
o cuando me implorabas otra vez la palabra
te mataré mañana cuando la luna salga,
y así desde aquel cielo que dicen las leyendas
pedirás ya mañana por mí y mi salvación
te mataré mañana cuando la luna salga
cuando veas a un ángel armado de una daga
desnudo y en silencio frente a tu cama pálida
te mataré mañana y verás que eyaculas
cuando pase aquel frío por entre tus dos piernas
te mataré mañana cuando la luna salga
te mataré mañana y amaré tu fantasma
y correré a tu tumba las noches en que ardan
de nuevo en ese falo tembloroso que tengo
los ensueños del sexo, los misterios del semen
y será así tu lápida para mí el primer lecho
para soñar con dioses, y árboles, y madres
para jugar también con los dados de noche
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.
miércoles, 5 de marzo de 2014
www.tabernalamoderna.com
Aunque la inauguración oficial será este viernes 7 de Marzo a las 19 h. Desde ayer mismo, la taberna ya está abierta y lista para ofrecer vino, cañas, tapas, música...
Allí nos vemos, ¿no?
¡Salud!
www.tabernalamoderna.com
Allí nos vemos, ¿no?
¡Salud!
www.tabernalamoderna.com
miércoles, 26 de febrero de 2014
viernes, 21 de febrero de 2014
¡Hasta los huevos! ¡Menudos huevos!
En una entrada reciente de un blog que visito de vez en cuando y recomiendo siempre (www.fogonazos.es), el autor explica que el divulgador y presentador de la BBC David Attenborough, parece ser que ha perdido la paciencia con los creacionistas. Y es que no me extraña... cada uno con sus ideas, con sus fobias, sus cositas, pero claro, llega un momento en el que acaba por tocar los huevos.
En otra ocasión y en otro foro hablé de una asociación real, compuesta por gente que a día de hoy, cree y mantiene que la tierra es plana; y, cosas de la vida, a estos casi les entiendo más.
Bueno, que tiene que haber gente para todo, pero ese no es el motivo de esta entrada. El motivo de esta entrada es colgar el vídeo de Attenborough con el que el autor del blog, Antonio Martínez Ron, finaliza su artículo y en el que se puede ver cómo Attenborough se enfrenta a unos 70 u 80 caníbales en vaya usted a saber qué parte del planeta... no digo más para evitar spoilers, pero vamos, que el vídeo lo podían haber titulado perfectamente 'tengo las pelotas como dos globos terráqueos de sobremesa', y no estarían faltando a la verdad.
Miedo, miedo, miedito, miedete... yo me suelo asustar con mis propios ronquidos. Y a los creacionistas, en mi opinión, lo que más miedo les da es reconocer lo obvio, es reconocerse más pequeños de lo que se creen, es reconocerse en los ojos de un chimpancé.
En otra ocasión y en otro foro hablé de una asociación real, compuesta por gente que a día de hoy, cree y mantiene que la tierra es plana; y, cosas de la vida, a estos casi les entiendo más.
Bueno, que tiene que haber gente para todo, pero ese no es el motivo de esta entrada. El motivo de esta entrada es colgar el vídeo de Attenborough con el que el autor del blog, Antonio Martínez Ron, finaliza su artículo y en el que se puede ver cómo Attenborough se enfrenta a unos 70 u 80 caníbales en vaya usted a saber qué parte del planeta... no digo más para evitar spoilers, pero vamos, que el vídeo lo podían haber titulado perfectamente 'tengo las pelotas como dos globos terráqueos de sobremesa', y no estarían faltando a la verdad.
Miedo, miedo, miedito, miedete... yo me suelo asustar con mis propios ronquidos. Y a los creacionistas, en mi opinión, lo que más miedo les da es reconocer lo obvio, es reconocerse más pequeños de lo que se creen, es reconocerse en los ojos de un chimpancé.
jueves, 20 de febrero de 2014
¡Anécdota! ¡Anécdota gratis!
Al parecer, un colega del físico Niels Bohr criticó a este por tener una herradura colgada sobre su puerta. '¿Cree en algo así?', le preguntó. A lo que Bohr, se dice, contestó: 'Por supuesto que no. Pero he oído que también funciona si no se cree en ello'.
miércoles, 19 de febrero de 2014
Neuromagia
Este tipo se llama Apollo
Robbins, es un maestro carterista y una celebridad en el mundo de la magia.
Este tipo, en una ocasión fue
capaz de despojar de relojes, billeteras e insignias, sin pasar por alto el
mapa con el itinerario secreto y las llaves de la limusina presidencial, a los
miembros del mismísimo Servicio Secreto de la escolta del ex presidente de
Estados Unidos, Jimmy Carter: flipa…
Esto lo extraigo del número 64 de
la revista ‘Mente y Cerebro’ correspondiente a Enero-Febrero de 2014:
Los ilusionistas recurren a tácticas psicológicas refinadas para
desviar la atención del público, de manera que pueden llevar a cabo movimientos
‘mágicos’ a espaldas de los espectadores, con frecuencia incluso ante sus
propios ojos. Entre sus maniobras mentales se encuentran:
Postimágenes: El mago presiona una parte del cuerpo del
sujeto (la mano o la muñeca) para simular la presencia de un objeto real (un
reloj o una moneda); el individuo tiene la impresión de que el objeto se
encuentra donde cree, no siendo así.
Verborrea: A base de preguntas e insinuaciones, el
mago llena la mente del observador con información irrelevante, que le
desconcierta y distrae de los movimientos del mago.
Desviación pasiva: Los objetos nuevos en la escena, sean en
movimiento, brillantes o relucientes, reclaman la atención del espectador. Los
científicos hablan en este caso de captura sensorial.
Desviación activa: El ilusionista solicita al sujeto que
desarrolle una acción irrelevante, desviando así su atención hacia esa
actividad.
Desviación temporal: Al dejar una pausa entre el método
subyacente a un truco y su efecto, el mago impide que el espectador los
relacione.
Señuelos: Si una acción parece tener una finalidad
evidente, como rascarse o calarse el sombrero, el público no suele percatarse
de que el mago se ha aprovechado del movimiento para deslizar un objeto bajo el
ala de la chistera o encajarlo detrás de la oreja.
Neuromagia se llama la cosa… cada
vez más ‘neuro’ delante de palabras… neuroarquitectura, neuroeconomía… los
neurocientíficos están de enhorabuena, entre ellos, la novia de Sheldon Cooper.
Además, en el caso de Mayim Bialik, se trata de su ocupación real cuando
descansa de la ficción apasionante/terrorífica que debe suponer ser la novia de
Sheldon Cooper.
Me molan estos tipos que mueven
las manos rápido y roban cosas y dejan a la gente boquiabierta con sus trucos.
Probablemente el hecho de que es una ocupación que seguro reporta mucho éxito
con el sexo opuesto también ayude a mi impresión, sobre todo desde que soy
bajista… los bajistas ya se sabe… pillan poco, aunque la verdad, como guitarrista
tampoco pillé demasiado. Me queda probar como futbolista de éxito, empresario,
político y activista del FEMEN.
lunes, 3 de febrero de 2014
Antonio, Toni, Toño...
Me encanta esta foto…
Antes de nada, el autor es Luca
Piergiovanni (EFE) y la he extraído de la versión digital de El País de hoy
mismo. La acción pertenece a activistas del FEMEN y se produjo ayer en Madrid,
en protesta al proyecto de ley del aborto.
Me encanta esta foto. Estas
activistas abordaron al presidente de la Conferencia Episcopal al grito de ‘el
aborto es sagrado’ y le lanzaron bragas manchadas de algo que emulaba a la
sangre.
Me encanta la cabeza de este
hombre, mirando al suelo, supongo que por pudor, aunque puede ser por un millón
de motivos: ¿qué se yo? Se le ha podido caer el móvil o las llaves, o quizá
quiere recoger una de esas bragas (si en el artículo las llamasen ‘braguitas’
ya sería la ostia) para llevárselas de recuerdo.
Me encanta que en una misma foto
aparezcan un par de pechos de mujer y este señor de la conferencia episcopal;
supongo que es algo inédito. No digo que nunca haya estado tan cerca de unos
pechos de mujer, pero lo que es seguro es que nunca han aparecido fotos de ese
eventual hecho.
Vaya por delante que no justifico
ningún acto violento, y creo, por lo que he leído en el artículo y he visto en
las imágenes, que no se ha producido. Las braguitas manchadas de algo parecido
a la sangre no han provocado ninguna lesión a nadie y nadie ha agredido a
nadie. También vaya por delante que ni siquiera estoy posicionado ante el
debate del aborto en España. Me resisto a, porque es lo que toca, decir que es
una ley que nos retrotrae a tiempos pasados o que se trata de otro recorte de
la derecha, en este caso, de los derechos humanos. Todo pinta a que es así,
pero siendo sincero, hasta que este proyecto de ley no sea una ley y pueda
informarme adecuadamente, no tengo más opinión formada que la que mi maldito
cerebelo con tintes rojos y republicanos me dicta.
Solo he puesto aquí esta foto
porque esta foto me encanta.
Ayer en Madrid hacía un frío del
carajo, y eso hace que los pechos de la activista luzcan tan bonitos. Pero lo
que de verdad me ha gustado han sido los mensajes que llevaban pintados sobre
su piel. En uno de ellos, amén de cruces invertidas, ponía ‘Toño, fuera de mi
coño’ en alusión al señor de la conferencia episcopal que se llama Antonio
María Rouco Varela. Me parece un mensaje cojonudo, directo, con su rima y todo.
Yo supongo que al tal Toño no le
habrá hecho ni puta gracia la acción de estas ovejas descarriadas del Femen,
pero siendo pragmáticos, tampoco ha sido para tanto. A todos en algún momento
nos ha dicho alguien que salgamos de su coño y, esto es realmente lo cruel,
seguro que nos lo han dicho sin ningún atrezo, ni braguitas, ni pechos ni nada…
miércoles, 29 de enero de 2014
Mi nuevo reloj
Este es mi nuevo reloj, aún no
tiene nombre. La mañana de hoy ha sido nuestra primera mañana juntos, además ha
venido a casa a una hora un poco jodida, me ha despertado.
Nos hemos mirado, nos hemos olido, nos hemos tocado. Tengo que buscarle un nombre, tendrá que ser algo exótico, oriental.
La primera impresión ha sido
buena, creo. Creo que nos hemos gustado, ahora tenemos que acoplarnos,
conocernos… los comienzos son jodidos, pero cuando llega el olvido, son de las
pocas cosas que se nos quedan pegadas al hipocampo, como la nicotina a los
pulmones.
Cosas nuevas, proyectos nuevos,
año recién estrenado… cuando rondas la cuarentena, al menos en mi caso, el
miedo se va convirtiendo paulatinamente en curiosidad, cada vez menos miedo y
más curiosidad.
Bienvenido nuevo reloj, espero
que la nuestra sea una relación serena, más o menos precisa, pero feliz.
No sé si buscarle nombre nuevo o
dejarle reloj.
Mi reloj ha muerto
Los relojes me apasionan. Nunca
he tenido grandes relojes, ni colecciono, pero soy de los que se quedan
embobados con los anuncios que aparecen en los periódicos, en blanco y negro.
Nunca he tenido grandes relojes
porque los grandes relojes son muy caros. No me gustan todos los relojes, me
gustan casi en exclusiva los relojes mecánicos, en general cualquier reloj que
no requiera de un cambio de batería para seguir funcionando.
Desde hace unos cinco o seis años
llevaba en mi muñeca un reloj mecánico Viceroy precioso. Muy bonito, pero que
me ha dado más problemas que un dolor. Poco preciso, poco resistente, poco
estanco… Mi reloj era muy bonito, realmente bonito, pero tirando a malo.
Siempre me ha apasionado la idea
de que ese reloj iba a durar exactamente lo que durase su dueño, es decir, yo.
Mientras mi cuerpecillo siguiese en movimiento (aunque sea poco) su mecanismo
de carga seguiría funcionando y, con o sin desviaciones (casi siempre, con)
seguiría marcando la hora. Seguiría funcionando hasta que yo permaneciese
quieto por un tiempo prolongado, fuese por muerte, o por cualquier otra
circunstancia. Mi reloj moriría conmigo.
Pero eso pensaba yo… la cruda
realidad es que mi reloj murió hace dos días en tierras riojanas. Murió en un
paraje espectacular, lleno de viñedos, de buenos caldos, de tiempo de mierda,
de campo que huele a campo. Murió feliz, cansado, borracho. Mi reloj padecía el
alzheimer de las cosas mecánicas desde hace tiempo, olvidaba el día en el que
vivía, incluso el mes y el año. Permanecía ya ajeno a la vida de su dueño, ya
no nos reíamos juntos como al principio. Mi reloj murió cerca de Laguardia sin
grandes espectáculos; murió de forma callada, como no queriendo interrumpir una
noche preciosa, de color burdeos, de risas y vino, de camas separadas.
Mi reloj me ha acompañado hasta
ese día en todo momento. Hemos viajado por el mundo, hemos volado con ryanair…
Me ha dado sustos de muerte cuando se escondía por casa y no daba con él.
Mi reloj ha vivido conmigo cosas
muy buenas, alguna mala y dura, pero siempre digo que soy un tipo con suerte,
han sido casi en su mayoría cosas buenas. Mi reloj adoraba ser mirado, y
llevaba con mucha dignidad las heridas de su cristal mineral (¿son las canas de
los relojes?).
Mi reloj ahora descansa en una
estantería con más recuerdos, en primera línea, para poder seguir siendo mirado
por mí. Ya no se oye su mecanismo, nada se mueve ya. Me da la impresión de que
el cabrón ha muerto con una sonrisa en la cara, la forma cóncava de su
calendario retrógrado dice lo contrario, pero yo estoy seguro de que es una
sonrisa.
Mi reloj ha vivido bien.
Ya te estoy echando de menos
viejo…
martes, 21 de enero de 2014
Mis colegas (2)
A mi amigo el Moro, sus amigos le
llamamos así por su apellido: Mora.
Mi amigo el Moro es uno de los
tipos más interesantes que conozco. Debe andar por el medio siglo vivido, es
decir, ha dado más de cincuenta vueltas al sol. Es un hipocondríaco, sufre
habituales trastornos de ansiedad, es diabético, toca la guitarra y canta en ‘Los
viejos verdes’ y va por la vida montado en su honda shadow.
Mi amigo el Moro y yo nos
cruzamos en la vida no hace demasiados años mientras ambos navegábamos por las
turbulentas aguas de la música; su grupo y el mío compartimos baterista. Desde que
nos conocimos, ambos supimos que nos íbamos a llevar bien; me pasa muy a
menudo, es como un flechazo, al poco de conocer
una persona, tengo el presentimiento de cómo va a ir la cosa, si merece la
pena, si no. Ahora que lo pienso, algo de presentimiento habrá, pero realmente
las personas no dejamos de mandar mensajes a los demás a cada segundo, con
nuestro discurso, nuestra expresión de la cara, la disposición del cuerpo, etc…
Con el Moro creo que ambos tuvimos muy claro que la cosa iba a ir sobre ruedas.
Y sobre ruedas fue, nos unen nuestras grandes pasiones, la música, las motos,
los bares, las chicas. En cuanto a esto último, no nos une mucho; a mi amigo el
Moro le gusta un tipo de mujer que nada tiene que ver con la que me gusta a mí.
Su frase preferida para describir a una chavala ideal es: ‘que no chape’ y a
mí, sinceramente, me da igual que chapen o que no.
Mi amigo el Moro escribe de puta
madre, se trate de canciones, de relatos cortos o historietas de su juventud,
lo hace de una manera soberbia, lo hace muy Bukowski, pero con ramalazos emotivos
a lo Byron, con una pizquita de Wilde, todo sazonado con unos gramos de
Hemingway. Mi amigo el Moro escribe realmente bien. Tenemos el proyecto en
mente de escribir una novela a medias, como Ana Rosa Quintana, pero a medias de
verdad (esta mala baba gratuita es porque he madrugado un huevo hoy…) pero
supongo que jamás llegará a término, somos demasiado inconstantes los dos.
Mi amigo el Moro es del Atleti y
en los mundiales va con Paraguay por joder. Como hitos importantes en su vida
está el de mantener la salud que ostenta a los cincuenta después de castigar a
su cuerpo como lo hacía y lo hace y, sobre todo, haberse trajinado a un
personaje público. Al respecto de esto último, reconozco que no controlo mucho
este medio, de modo que, por precaución no daré nombres, sólo pistas. Mi amigo
el Moro se trajinó a una mujer que actualmente es una política de primera fila
de nuestro querido país, una tipa que nada tiene que ver con la ideología
política del Moro (yo creo que eso ayudó a que el Moro le diera lo suyo y lo de
su prima), y a la tipa en cuestión, parece ser que le gustó la idea de hacer
ocho nudos a un fular de seda (nada tosco, que era toda una señorita) y bueno,
pues eso, ocho nudos… qué grande es mi amigo el Moro.
Me encantan las historias de
juventud de mi amigo el Moro, esas drogas con nombres de medicamentos (bueno, ¡qué coño! ¡es que eran medicamentos!), ese Madrid canalla y putero, sus colegas
drogatas, garitos que ya no existen, hostias en motos...
Mi colega el Moro trabajó muchos
años en publicidad, hasta que hace dos o así, le echaron a la calle, según él,
el puto internet está destruyendo más empleos que Rajoy quien, por cierto, no es
el personaje de la política que se trajinó el Moro, al menos que yo sepa. Y
ahora, mi colega el Moro, está detrás de cumplir uno de sus sueños, que es
abrir una taberna. Se llamará ‘taberna la moderna’ y cuando esté abierta, será
un sitio que recomendaré a todo el mundo. Promete buena musiquita de fondo,
exposiciones, buenos caldos y buenas viandas. Además, si el cliente tiene
suerte y pilla al Moro con un día inspirado, seguramente le cuente como
introdujo, uno tras otro, los ocho nudos de ese fular en el ano de aquella
política innombrable. El Moro dice que va a ser el Café Gijón de la zona norte de la capital.
Para el que tenga curiosidad, ya
tiene varias pistas para cruzarse al moro en su vida. Un concierto de ‘los
viejos verdes’ o un vino en 'taberna la moderna’
Mi colega el Moro está que si se
separa de su mujer o que si no… y yo, como buen psicólogo, nunca le animo a
ninguna de las dos, me limito a pasarle cajas de Lexatín cuando caen en mis
manos, luego la verdad, es que el tío comparte, si me ve con una tarde jodida
como la del otro día, me da uno a mí; compartir es vivir.
Al igual que con el Barullo,
podría seguir todo el día contando cómo es mi colega el Moro, pero con este
retazo bastará. Únicamente escribo estas movidas por si en algún momento de mi
vida pierdo completamente la memoria. Con estas líneas y alguna de las muchas
fotos que tengo de mi colega el Moro, me haré una idea del personaje.
El Moro es otro tipo que merece
realmente la pena. Os presento a mi colega, el Moro:
jueves, 28 de noviembre de 2013
viernes, 22 de noviembre de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










